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CASATUR ha previsto $100 millones en proyectos turísticos

Redacción ||

La Cámara Salvadoreña de Turismo (CASATUR) en El Salvador tiene previsto que para este año se inviertan cerca de $100 millones en proyectos turísticos, reveló el presidente de la gremial, Carlos Umaña.

Umaña detalló que sólo en los alrededores del lago de Ilopango hay 20 proyectos en marcha, un par de proyectos para la zona del volcán de San Salvador y planes de inversión para el área costera de la Zona Oriental del país.

El representante de CASATUR aseguró que muchos extranjeros están muy interesada en invertir; un 80 % busca enfocarse en la zona costera y hay muchísimo interés en el Oriente del país.

Sin embargo, el camino para concretar estas inversiones ha sido complicado, ya que, según Umaña, la inseguridad pública se ha caracterizado por décadas como una imagen negativa del país en todo el mundo, uno de los principales obstáculos. Una de las situaciones que se daba, explicó, es que quienes poseían terrenos cerca del lago de Ilopango y querían hacer un hotel no pudieron porque “los muchachos no daban permiso; y si lo hacían, extorsionaban”.

“Todas esas playas preciosas en el Oriente han estado cerradas, abandonadas, los dueños no podían llegar, estaban amenazados. La inseguridad frenó el crecimiento de micros y grandes. Muchos proyectos no se desarrollaron por el control extremo por parte de esos grupos”, dijo.

Otra complicación ha sido el proceso de trámites. Si bien el Estado ha modernizado algunos procesos, digitalizándolos, la parte normativa sigue siendo dispersa, lo que vuelve engorroso todo el proceso de inversión.

Además, Umaña afirmó que se debe zonificar el territorio. “Cuando uno compra un terreno en el extranjero por lo general está zonificado como verde, naranja o rojo, y con ello se sabe previamente qué es lo que se puede y no se puede hacer con ese terreno; pero en El Salvador no existe esa clasificación, no hay reglas claras. Y esto último está, a su vez, relacionado con el tema de los permisos ambientales para las construcciones. Se necesitan reformas, se necesita claridad sobre lo que se puede o no hacer”, expresó.

“El sector turismo es el más autoregulado, ya que el tema de sostenibilidad no es un valor agregado, sino parte de la oferta. No es que el turismo esté reñido con el medio ambiente. Todos queremos un país sostenible, verde, pero lo que necesitamos es más sistematización y no normas dispersas en una telaraña de normas y subnormas que hay que andar descubriendo en una gran cantidad de leyes o normativas, que son abrumadoras”, añadió Umaña.