domfuturo_netview-728x90
20240604_dom_728x90
20240506_crecerjuntos_720x90
20231223_factura_electronica_728x90
20231124_etesal_728x90_1
20230816_dgs_728x90
20230601_agenda_primera_infancia_728X90
CEL
previous arrow
next arrow

Cepal prevé desaceleración económica en 2023 en en América Latina

AFP ||

La Cepal volvió a mejorar este miércoles su previsión de crecimiento de América Latina para este año, de 2,7% estimado en agosto a un 3,2%, pero anticipa que la desaceleración de la economía “se acentúe” en 2023.

En un comunicado, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) explicó que en 2023 “los países de la región se verán nuevamente enfrentados a un contexto internacional desfavorable, en el que se espera una desaceleración tanto del crecimiento como del comercio global, tasas de interés más altas y menor liquidez global”, producto del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

La guerra afectó negativamente el crecimiento global “y con ello la demanda externa” de productos regionales, agregó la Cepal, un organismo técnico de las Naciones Unidas con sede en Santiago.

Los países latinoamericanos enfrentarán nuevamente “un complejo entorno para la política fiscal y monetaria” tras las subas de tasas de interés en el mundo para contener la inflación, lo que repercutirá negativamente sobre el consumo privado y la inversión. 

Todas las subregiones de América Latina evidenciarán un menor crecimiento el próximo año: América del Sur crecerá un 1,2% frente a 3,4% de 2022, mientras que Centroamérica y México lo hará en un 1,7% versus 2,5%. El Caribe, en tanto, crecerá 3,1%, sin incluir Guyana, en comparación con el 4,3% de este año.

Chile, con una caída de 0,9% en su PIB, será el país más afectado de la región el próximo año.

La Cepal explicó que la mayoría de los países de la región “se ven particularmente afectados por el bajo dinamismo de China, que es un importante mercado para sus exportaciones de bienes”. 

El organismo también destacó el impacto de la “baja en los precios de los productos básicos y las restricciones al espacio que la política pública tiene para apuntalar la actividad” económica.

En las economías de América Central y México, “el bajo dinamismo de Estados Unidos, principal socio comercial y primera fuente de remesas de sus países, afectaría tanto al sector externo como al consumo privado”.