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Emprendedores salvadoreños forjan sus sueños en Estados Unidos

Muchos salvadoreños en Estados Unidos están demostrando su tenacidad y espíritu emprendedor al establecer pequeñas empresas que se convierten en ejemplos de éxito y representan dignamente a la diáspora salvadoreña. Uno de estos casos inspiradores es el de Lorena Villanueva, quien dejó El Salvador en busca del “sueño americano” hace casi 20 años debido a las difíciles condiciones en su país natal.

Desde temprana edad, Lorena siempre soñó con tener su propio negocio. Tras superar numerosos desafíos y trabajar incansablemente, finalmente logró abrir su propio restaurante de comida salvadoreña llamado “El Mirador”, ubicado en la West Diversey Parkway en Chicago, Illinois, un barrio con una mayoría de residentes latinos.

Lorena compartió su historia de esfuerzo, diciendo: “Me ha gustado trabajar desde pequeña. Cuando llegué aquí, trabajé en un restaurante guatemalteco donde hacían pupusas. Después aprendí a cocinar, busqué socios, pero no encontré, y de todas formas, era mi sueño tener mi propio negocio y lo logré”. Pasaron cinco años de dedicación constante en la cocina mientras desarrollaba estrategias para atraer clientes y finalmente, pudo consolidar su base de clientes. En su restaurante, las pupusas, el platillo salvadoreño por excelencia, son altamente solicitadas, pero también ofrece desayunos y cenas típicas, así como otros aperitivos de la cocina salvadoreña.

Otro ejemplo de emprendimiento salvadoreño en Estados Unidos es el de Yanira Parada y su esposo, Manuel Parada, quienes han establecido un negocio llamado “Bazar Salvadoreño” que ofrece alrededor de 100 productos salvadoreños y que se pueden encontrar en tiendas en el territorio nacional. Esta pareja, originaria de Usulután, ha estado al frente de su negocio durante 17 años y se ha convertido en el sustento de su familia, además de ser un apoyo importante para la comunidad salvadoreña en el condado Arlington Heights, Illinois. Manuel compartió su experiencia positiva, expresando: “Nuestra experiencia es buena porque atendemos a la gente, ayudamos y nos sentimos bien con el negocio. Con la situación como está en el país, también estamos pensando en abrir un negocio allá”. Estos emprendedores son ejemplos inspiradores de cómo el esfuerzo y la determinación pueden llevar a la realización de los sueños, incluso en tierras lejanas.