20240410_mh_renta_728x90
20231124_etesal_728x90_1
20230816_dgs_728x90
20230601_agenda_primera_infancia_728X90
CEL
CEL
CEL
CEL
CEL
previous arrow
next arrow

Robots revolucionan la limpieza de rascacielos en Nueva York, minimizando riesgos

Redacción ||

La icónica línea de horizonte de Nueva York está siendo testigo de un avance tecnológico en la limpieza de ventanas de rascacielos. Algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, incluyendo el 10 Hudson Yards, 383 Madison Avenue, 825 de la Tercera Avenida y el 7 World Trade Center, están adoptando un enfoque innovador al recurrir a robots para realizar esta tarea desafiante.

El acuerdo entre el gigante inmobiliario The Durst Organization y la empresa de limpieza Platinum ha dado paso a esta nueva forma de limpieza de ventanas. El robot, llamado Ozmo, es una creación de la empresa israelí Skyline Robotics, que previamente había implementado estas máquinas en los rascacielos de Tel Aviv.

Ozmo, el robot limpiaventanas, opera actualmente desde el tejado de los edificios, pero Skyline Robotics asegura que están preparados para controlarlos de manera remota en un futuro cercano. El diseño de Ozmo se basa en un brazo articulado con dos barras metálicas que se desplazan horizontalmente sobre una base. En la punta del brazo, un cepillo largo se mueve de derecha a izquierda, frotando las ventanas con agua tratada con jabón.

La eficiencia de este método es impresionante, ya que se dice que el robot puede limpiar las ventanas tres veces más rápido que un trabajador manual. Además de acelerar el proceso, esta tecnología también reduce significativamente los riesgos asociados con el trabajo en alturas, ya que evita tener a personas suspendidas en andamios elevados a decenas o cientos de metros sobre el suelo.

Si bien esta innovación promete una mejora significativa en la seguridad y la eficiencia de la limpieza de ventanas de rascacielos, también plantea interrogantes sobre el futuro de una profesión tradicional: los limpiadores de rascacielos. En la ciudad de Nueva York, entre 500 y 550 trabajadores sindicalizados se dedican a esta labor, que conlleva un alto riesgo y se paga a un salario relativamente alto de $31.69 dólares la hora. La adopción de robots en esta tarea podría cambiar el panorama laboral y representar una amenaza para la estabilidad de esta profesión.